Reportaje denuncia brutales abusos en hogar de Coyhaique: es hora de reaccionar

El impactante reportaje de la Revista del Sábado de El Mercurio, que denuncia un largo historial de abuso y maltrato infantil de un centro para niños en Coyhaique, requiere de una completa atención por parte de las autoridades no sólo judiciales sino también políticas, así como de las organizaciones que trabajamos por los derechos de los niños. Algo pasa en la institucionalidad que permite que durante 10 años o más, una situación de violencia contra los niños y de abusos sexuales ocurra sin ninguna reacción, sobre todo con niños vulnerables, que se supone bajo tuición del Estado -principal garante de sus derechos- y con el “apoyo técnico” de una Congregación Religiosa.

Estamos frente a una escandalosa deficiencia que requiere de medidas de fondo y radicales. En este sentido se hace ineludible el crear la figura del Defensor del Niño, que permita a los propios niños y/o familiares confiar en alguien respecto de lo que ocurre con sus vidas importa y que sus denuncias serán acogidas y canalizadas para que se tomen las medidas que detengan los abusos, se sancione a los responsables y se reparen los daños causados.

Es hora de reaccionar.

                                                                                                                                             

El infiero en un hogar de menores

Denuncias de abuso sexual y maltratos por más de diez años contra niños en riesgo social de Coyhaique complican a la Obra Don Guanella. Para el Sename, se trata de uno de los más graves escándalos en la historia del organismo. “Sábado” indagó el caso por tres meses y tuvo acceso a una investigación oficial que, luego de cinco años, no tiene un solo formalizado.  

POR RODRIGO FLUXÁ, DESDE COYHAIQUE | FOTOGRAFÍA CLAUDIO FRÍAS 

Cuando pensaba en justicia, Carlos Almonacid Almonacid no pensaba en fiscales, detectives, carabineros ni en jueces. Pensaba en un largo y filoso cuchillo capaz de atravesar las carnes.

A los cinco años de edad su madre, sordomuda, decidió que ya no podía cuidarlo y lo dejó en el hogar San Luis, en Coyhaique, a cargo de los religiosos de la Obra Don Guanella. De sus primeros años ahí tiene varios recuerdos; todos malos.

-De cabro chico caché altiro que era como una cárcel: el parao y agrandado se salvaba. Al otro se lo comían, como a los perkins en la cana. Aprendí a puros pencazos.

El hogar, ubicado en la parte alta de la ciudad, estaba dividido en cinco casas, cada una bajo el cuidado de una laica que los niños llamaban tía, contratada por los religiosos. Dos sacerdotes llevaban las cuentas y eran ayudados por seminaristas provenientes de distintas partes del país.

Recibían, además, visitas del extranjero. El sacerdote italiano Guiseppe Pulcinelli, delegado provincial de la Obra para Argentina, Paraguay y Chile, formador de muchos de los sacerdotes de la congregación, líder espiritual y figura simbólica en la labor educacional y organizacional de Don Guanella, bajaba aproximadamente dos veces al año a Coyhaique y era recibido con grandes celebraciones. Carlos lo conoció cuando tenía siete años:

-Me regalaba plata y dulces. Uno, así, pobre, no se negaba. Hasta que me metió en una pieza.

En 1948, en una audiencia con el Papa Pío X, el padre Alberto Hurtado le pidió recomendación sobre alguna familia religiosa que pudiese complementar el trabajo social del Hogar de Cristo en Chile. Ese mismo año llegaron al país seis sacerdotes de la Obra Don Guanella, uno de ellos, Francisco Bellotti, estuvo a cargo del Hogar San Luis por más de diez años. Comenzaron su labor con una sede en Colina. Después se ampliaron a Renca, Batuco, Rancagua, Limache y Puerto Cisnes. Los cuatro primeros siguen en funcionamiento hasta hoy, con cuidados a discapacitados, ancianos y niños. De Puerto Cisnes se fueron el año 1975 para radicar la sede sur en Coyhaique.

Ya ahí, se instalaron en terrenos que el Vicariato de Aysén les cedió en comodato. En un comienzo, el Hogar San Luis funcionó básicamente con donaciones de las familias más tradicionales de la ciudad, además de aportes estatales a través del Consejo Nacional del Niño. A partir de los 90 contaron con el auspicio formal del Sename. Para el 2006, el hogar recibía del Estado más de 178.000 pesos mensuales por interno acogido. Eran 55. O sea, 118 millones de pesos anuales para asegurarse que los niños estuvieran bien.  

El 30 de noviembre del 2001, el tribunal de letras de Aysén determinó que L.U.H., de cinco años, debía dejar su casa y ser trasladado a un hogar del Sename, debido a un severa negligencia paternal. Según se lee en el fallo, su madre y abuela se dedicaban a la prostitución y su papá presentaba conductas abiertamente promiscuas. Además, el niño había sufrido violencia intrafamiliar en repetidas ocasiones. Un asistente social del Estado determinó que estaría mejor en el Hogar San Luis.

Cinco años después, L.U.H. explotó, según consta en la investigación policial. Tras pasar Navidad y Año Nuevo en la casa de su abuela, le correspondía irse al campamento que los religiosos hacían cada verano en Mañihuales, localidad a 55 kilómetros de Coyhaique. Ahí la Obra Don Guanella tenía una inmensa casa, aislada, con un río a poca distancia para que los niños pudiesen bañarse. Ella le tenía los pasajes comprados. El día que tenía que tomar el bus, el niño se puso a llorar.

-No, no quiero ir. No voy a ir.

-¿Por qué?

-El Buba viola a todos los niños.

-¿Lo viola cómo?

-Les hace el amor, en las noches.

Su abuela le hizo caso. Pasó el verano con él en Aysén. El 26 de febrero de 2006 trató de llevarlo de vuelta al hogar y su nieto se negó, de nuevo a gritos. Contó que dos años atrás se había enterrado un fierro en una pierna escapando de un intento de violación de un compañero y que, en otra oportunidad, se arrancó por un bosque que colindaba al hogar, llegó a la casa de una señora, quien dio aviso por una radio local del niño extraviado. Llegaron los carabineros y lo llevaron de vuelta justo al lugar dónde menos quería estar: el hogar.

C.Z.V, “el Buba”, tenía 17 años ese verano, su último como interno en el hogar. Había sido separado de sus padres a petición de la Municipalidad de Lago Verde por negligencia paternal: vagaba por las calles, desaseado y sin alimentación. Intentaron acoplarlo a otra familia, pero no prosperó. Él mismo les contaba a sus amigos que había sido abusado cuando no cumplía ocho años. En su ficha médica, además, aparece una neurosis no tratada.

La noche después de la denuncia de L.U.H, “Buba”, como castigo, tuvo que dormir en un ropero. Cuando, días después, la PDI lo interrogó, les dijo:

-Chicos, grandes, me da lo mismo. Me acuesto con todos.

También relató las tres oportunidades en que intentó penetrar a un menor de seis años, todas interrumpidos por la aparición de terceros. A la cuarta oportunidad pudo.

Según el cruce de declaraciones había abusado de siete compañeros. A su vez había sido violado, cuando niño, por otros tres.

Esta noche, “Buba” atraviesa la plaza principal de Coyhaique, cerca del monumento al ovejero. Es noche. Se sienta y dice:

-Tío, de verdad no me acuerdo de lo que pasó en el hogar. Uno, como que, empieza a hacer una cosa nueva y después no quiere pensar más en la cosa qué le pasó antes, la cosa vieja. No quiero hablar. Fue súper penca todo lo que pasó.

La cosa nueva de “Buba” es trabajar de cuidador en una empresa. Duerme de día, trabaja de noche.

L.U.H., su primer acusador, hace poco asaltó un taxi.

El padre Pulcinelli, el italiano, era un fanático del boxeo.

-Nos sacaba a todos al patio en la tarde y nos hacía pelear a mano pelada hasta que uno se caía. El que ganaba se llevaba unos dulces -, dice A.O.L, durante la hora de visita de la cárcel de Aysén. En total, a sus 23 años, ha cumplido tres y dos meses preso, varias veces por agresión. Según relatan otros menores en el expediente policial, también fue abusado.

Carlos Almonacid Almonacid era su púgil favorito: noqueaba a todos a sus compañeros.

-En total ese padre me abusó durante tres años, no continuamente, pero cada vez que venía. Le trataba de contar a mi mamá, pero como era sordomuda no sabía como reaccionar. Uno es chico y no entiende bien, no cacha qué era eso, pero con el tiempo me di cuenta lo que me hizo. 

La semana pasada, Carlos declaró la situación a la PDI.

-Me costó mucho atreverme. Cuando se cerró el hogar yo tenía 17 y era conocido en la población; bueno pa’ los combos, choro, cuchillero. Si hablaba esto, iba a salir en la tele, en la calle, iba a quedar como un maraco, violado. Así funciona la mente de uno cuando es más chico.

El director de la Obra, Nelson Jérez, asegura que jamás había escuchado una denuncia en contra del sacerdote.

En 2005 Pulcinelli fue por última vez a Coyhaique, tras varias temporadas de ausencia. Carlos lo reconoció. Era un día de celebraciones con el hogar de niñas que está cruzando la calle, también ligado a Don Guanella. Recuerda que partió a la cocina, sacó un cuchillo carnicero. Fue caminando hacia la celebración cuando se encontró con una amiga:

-Voy a matar al cura -le gritó.

Ella logró detenerlo apenas. La fiesta se acabó. Él se calmó, pero no se le pasó la rabia.

Hace pocos días vio la foto de Pulcinelli por internet y supo que había fallecido en febrero del año pasado en Italia y que su muerte fue lamentada en varios países. En Santiago se hizo una misa en su honor. Carlos entendió que no tendría nunca justicia tal como la había imaginado de niño.

En abril de 2006, después las primeras denuncias ante la PDI, el Sename decretó el cierre del hogar ante las pruebas de las irregularidades ocurridas. Pero un año antes seis niños del hogar habían pasado por Centro de Protección Infanto Juvenil de Coyhaique (CEPIJ) para que fueran evaluados por posibles abusos. La asistente social y la psicóloga que trabajaban en el hogar en ese entonces dicen que llevaban meses advirtiendo las señales: más de la mitad de los niños internos presentaban eneuresis; o sea, se orinaban en su cama en la noche, signo común en los casos de abusos sexuales. Por lo mismo, las profesionales le sacaron una firma a Francisco Belotti, el religioso a cargo, y enviaron a los menores a evaluación.

En un oficio, fechado el 19 de mayo de 2005, constan los siguientes diagnósticos iniciales detectados:

L.I.I.C (12 años). Presenta juegos sexuales hacia otros compañeros, incluyendo en su práctica a animales.

J.L.A.T. (7 años). Presenta masturbación reiterada y juegos sexualizados a otros compañeros.

C.A.B.B. (13 años). No presenta conductas sexualizadas, sin embargo devela hace algún tiempo haber sido abusado sexualmente.

A.R.S.D (11 años). Presenta conductas sexualizadas hacia otros internos, desplazando su sexualidad hacia animales.

El Sename, en esa época, siguiendo los informes del CEPIJ, concluyó que no había indicios de abusos sexuales de adultos hacia niños. Por ello, dicen ahora las encargadas de fiscalizar del hogar, no lo cerraron de inmediato.

Sí recibieron dos denuncias por maltrato del personal hacia los niños. Por lo mismo, procedieron a una serie encuestas de todos los menores internos. Una se realizó el 8 de agosto de 2005, durante el periodo más intenso de violaciones entre los propios niños.

Ante la pregunta: ¿te gusta este lugar? el 84 por ciento de los niños dijo que sí.

Ante la pregunta: ¿te sientes en confianza aquí? el 73 por ciento de los niños dijo que sí.

Ante la pregunta: ¿te ayuda a resolver tus problemas estar aquí? el 84 por ciento de los niños dijo que sí.

La encuesta se hacía en el mismo hogar, con los religiosos, seminaristas y tías dando vueltas. Las encargadas de hacerlas dicen hoy que era un cuestionario tipo, con el que no estaban de acuerdo.

En los interrogatorios de la PDI , 18 de 29 niños interrogados dijeron haber sufrido maltrato físico.

Un joven de 17 señaló: “Cuando alguno de los más chicos se orinaba en la noche la tía Silvia los metía al agua helada y les tiraba fuertemente las orejas hasta dejarlos llorando, incluso una vez le rajó a oreja a uno”.

Uno de 13 señaló: “Una vez me dolió mucho el estómago en la mañana mientras tomaba leche. Me vomité en la misma taza. La tía Silvia me agarró a gritos y me obligó a comerme el mismo vómito que yo había hecho”.

Un menor de 11 señaló: “Hace dos años el hermano Víctor me pegó una cachetada porque sin querer apagué una luz. Me gritó: Huacho culiao, anda a acostarte. Eran como las cuatro de la tarde”.

Juan Andrade Velázquez, hoy de 20 años, estuvo tres años en el hogar y nunca prestó declaración ante la PDI.

-No nos daban ropa, andaban los más chicos todos harapientos. Un tiempo todos estábamos con blusas de mujeres. La comida muchas veces era podrida; pedían comida para los chanchos como beneficencia y de ahí sacaban pedazos para darnos. Una vez a un niño le salieron hongos en los pies y se los lavaron con cloro: tuvo la carne viva como dos semanas.

Carlos Almonacid Almonacid cargaba, desde que empezó a hablar, una tartamudez severa que, asegura, empeoró con los incidentes con el cura Pulcinelli y los maltratos de las personas a cargo de su cuidado.

En su casa dentro del hogar, a cargo de la auxiliar Elizabeth Cerda, había una regla intransable: al llegar del colegio todos tenían que dar las buenas tardes.

-Yo le tenía tanto miedo que cuando veía a la vieja me paralizaba. Tomaba aire para tratar de hablar, pero no me salía ninguna palabra. Y la vieja métale cachuchazo, combos, con la mano cerrada en la boca. Me tiraba contra el piso y me gritaba: no tartamudees pendejo de mierda. Me tenía parado en la entrada de la casa, sin almorzar ni tomar once, hasta que no dijera buenas tardes. Y se hacía de noche, pero no me salían las palabras.

Ella dice hoy que jamás tocó a un niño. Sí reconoce que su familia fue agredida por varios de ellos.

Carlos cuenta que tras años de abusos, un día, con varios amigos de su población, fue a apedrearle la casa. Al rato apareció uno de los hijos de la señora. Carlos lo golpeó en la cara.

-Le hice dos tajos en la guata además.

Fue formalizado por agresiones graves y, como aún era menor de edad, enviado de vuelta al hogar.

Estuvo un año sin salidas de fin de semana.

Según consta en la carpeta de investigación en poder de la fiscalía, 11 menores abusaban sistemáticamente de los niños más pequeños. Eso, en los últimos años; no hay registros ni investigaciones de lo que ocurría hacia atrás. Muchos de los agresores habían sido agredidos en el pasado. Uno, antes de los seis años, había sido violado por cinco compañeros distintos. Hasta hoy, su padre no tiene idea por lo que pasó su hijo.

Hay registro en la misma carpeta de dos seminaristas involucrados.

Leonel Gatica Quiroz llegó a Coyhaique en 1998 y causó gran impresión entre las inspectoras del Sename porque en sus primeros meses en el hogar mandó a cambiar los cubrecamas de los niños menores y los reemplazó por unos mucho más coloridos. Los sacaba a pasear al Café Oriente del centro de la ciudad. A algunos escogidos les regalaba perfumes caros.

C.B.B, en el sistema de protección del Sename desde 1997, con retraso de desarrollo, inquietud motora, problema de lenguaje, daño orgánico cerebral, madre alcohólica fallecida, tenía una entonación preciosa: de niño cantaba frente a todo el hogar, sacando aplausos. También en 2006 declaró a la PDI: “En el verano en Mañihuales, Leo entró sorpresivamente al dormitorio, me abrazó y comenzó a tocarme por todas partes. Después me bajó los pantalones y me penetró. Esa vez entró otro niño y nos descubrió. Él trató de decirle a los otros hermanos, pero no lo escucharon. Eso pasó como tres veces ese verano, yo mismo le comenté al hermano Víctor y él me dijo: ¿pero cómo un hermano va a hacer algo tan malo? De vuelta en Coyhaique me violó cinco o seis veces más. Yo la última vez me puse a llorar muy fuerte y el hermano me dio plata. Crecí creyendo que eran normal tener sexo con hombres”.

Luego de eso C.B.B reconoció haber tenido sexo con al menos otro cuatro compañeros. En una de sus visitas al CEPIJ dijo que a Mañihuales iban religiosos y laicos desde Santiago. Otros compañeros confirman que un tercer seminarista, del que no hay registro de nombre, también participaba de los abusos.

C.B.B. trabajó de guardia en supermercados y farmacias y hoy es conscripto de las Fuerzas Armadas. Su voz está intacta. Se avergüenza de lo que le pasó.

Freddy Cuevas, ahora de 23 años, no declaró ante la PDI porque ya era mayor de edad y había egresado de hogar. Concuerda con la versión y hoy pretende demandar al Estado.

-El hermano Leo nos metía a una pieza de lavado que había. Ponía pornografía en la tele y comenzaba a masturbarse y tocarnos. Conmigo lo hizo varias veces.

El seminarista Víctor Troncoso Lara llegó a Coyhaique en 1999. En el expediente de la PDI consta una denuncia contra él efectuada por G.M.M., quien entonces tenía 20 años. Los hechos que relata datan de cuando tenía 12.

“A los dos meses de llegado comenzó a acosarme, llevándome de noche a su pieza a ver películas pornográficas de sexo entre hombres. Me acariciaba el pene y después me penetró. No le dije a nadie por miedo y vergüenza. A los días me pidió disculpas y me compró dulces y galletas”.

Según esa declaración, la situación se prolongó por un año, siempre a la misma hora: lo pasaba a buscar a las ocho y media de la tarde, con permiso de Lilian, la encargada de su casa. Según se lee, el seminarista también le practicaba sexo oral y lo obligaba a penetrarlo. En 2000 amenazó con denunciarlo al Sename. Troncoso Lara no lo molestó más. Años después, ya trasladado a la zona centro dónde estuvo trabajando con menores en los hogares de Limache y Renca, el seminarista seguía llamándolo por teléfono, invitándolo, con pasajes pagados.

La fiscalía le solicitó a la PDI acelerar la toma de declaraciones de ex internos del hogar. Algunos se han contactado entre ellos para intentar ubicar a otras posibles víctimas. No es la primera vez: ya en 2007 seis compañeros pensaron ir al Sename a denunciar. Al final, no se atrevieron. Una reciente nota de Chilevisión sobre el caso los motivó a reactivar los contactos.

El sacerdote Jorge Carvajal Brito asumió la dirección de facto del hogar en 2005, ante la avanzada edad de Francisco Bellotti. En las declaraciones a la PDI consta una denuncia por presencia de pornografía gay en su computador, ratificada por las pericias policiales. Hoy está a cargo de un colegio en Pergamino, Argentina.

Leonel Gatica Quiroz se retiró de la Obra en 2004 y actualmente vive en Rancagua. Nunca ha sido citado a declarar. 

Víctor Troncoso Lara es sacerdote franciscano de la Cruz Blanca y vive en Andalucía. Él, al igual que los otros dos religiosos, no respondió a los llamados ni a las preguntas enviadas de “Sábado”. Según señalan en Don Guanella, tras el cierre del hogar en 2006, Troncoso estuvo esperando alguna llamada de la fiscalía. Recién en 2008 dejó Chile.

Nelson Jerez, director actual de la Obra Don Guanella en Chile, dice:

 - Se sorprendió bastante de no tener orden de arraigo.  

El 10 de diciembre de 2001 se presentó en la Corte de Apelaciones de Coyhaique una demanda laboral de María Elizabeth Cerda Esse, la misma que tenía los problemas con Carlos, contra la Obra Don Guanella, Villa San Luis, por despido injustificado. La asistente auxiliar encargada de la casa 2 del hogar enumeraba en el escrito judicial varias irregularidades en la Obra:

“Los hechos que sucedían llegaron a un punto crudo y dramático cuando el hermano Leonel, con la venia de mi ex empleadora, llevó a los niños a Mañihuales a un paseo por el fin de semana. A su regreso, lo menores contaron lo que había sucedido. Dijeron que hubo fiesta en el dormitorio privado de Leonel. Con posterioridad los niños habían encontrado desde sangre por el piso hasta preservativos usados y sucios. Todo esto lo informé a mi empleador”.

El 3 de enero de 2002 fue notificada la parte demandada. Asumió la defensa del hogar Luz María Olate Pinares, que llevaba varios años como abogada del obispado de Coyhaique, con trato directo con el obispo Luis Infanti.

El asunto nunca llegó a juicio: María Elizabeth Cerda desistió del camino judicial. Las denuncias nunca pasaron al Ministerio Público como legalmente correspondía.

La abogada Olate actualmente trabaja en el Ministerio Público como asistente de los fiscales y declinó referirse a la causa.

Pese a que el hogar dependía pastoralmente del Vicariato Apostólico, el obispo Infanti dice, por escrito, que jamás se enteró de la acción judicial.

-En efecto, la señora Olate prestaba servicios a honorarios al Vicariato Apostólico. Respecto de esta demanda laboral, como de otras actuaciones judiciales que pudiera haber asumido la señora Olate en sus labores particulares, no tuve conocimiento.

Después, en julio de 2005, casi un año antes del cierre definitivo, la encargada del área de educación del vicariato de Aysén, Valeria Calisto, pidió hora con el obispo para comentarle lo que le había contado un profesor de religión ligado a la Iglesia: que había una red de pedofilia dentro del hogar.

-Le dije un jueves y se enojó bastante. Me dijo que tratara de hablar con ese profesor, por las cosas que andaba diciendo. Salí de vacaciones y al regreso el vicariato me tenía el finiquito -cuenta.

El obispo reconoce el encuentro:

-Me mencionó la breve y sorpresiva intervención de un profesor que planteaba la existencia de abusos de menores, sin dar mayores antecedentes (…) El Ministerio Público inició la investigación judicial en abril de 2006. Yo supe de posibles abusos de religiosos a menores después que empezó la investigación del Ministerio Público y comenzaron a conocerse nuevos antecedentes.

El fiscal adjunto de Aysén, Luis González Aracena, tomó la causa. El tema no le era ajeno: además de que su abogada asistente había defendido al hogar en el pasado, su pareja, Patricia Carrasco, había trabajado ahí entre 1994 y 1999.

-Pero nunca vi nada fuera de lo normal -dice ella.

El informe que le remitió la brigada de delitos sexuales y menores de la PDI, dice textual: “Teniendo en cuenta parte de los antecedentes vertidos en el presente pre-informe judicial, como también los informes de personalidad de los menores involucrados en la investigación se puede llegar a concluir que en dicho recinto “Hogar de Menores de San Luis”, habrían ocurrido graves ilícitos, tales como maltrato infantil y abusos sexuales”.

La psicóloga del hogar Carolina Insunza, una de las que trató de ayudar a los niños con síntomas de abusos, también declaró ante la PDI. Dijo que a los menores se les suministraban medicamentos cambiados y enumeró varias irregularidades contables. A la semana entraron a robar su casa: se llevaron su computador, su pendrive y su cámara fotográfica. Nada más.

-Fui a hablar a la fiscalía. Me recibió un señor que me preguntó con quién vivía. Yo le dije que sola. Ahí me recomendó que si no tenía nadie que me protegiera en Coyhaique, es mejor que me fuera. Y asustada me vine a Santiago.

Entre 2007 y 2009 no hubo diligencias ordenadas por la fiscalía. El 27 de octubre de 2009 la investigación se archivó provisionalmente.

En la dirección actual del Sename, que se querelló en 2006 contra los que resultasen responsables, no tenían conocimiento del caso.

-No hemos visto ningún caso de esta envergadura antes. Nos parece bastante grave que haya antecedentes en tribunales de los abusos desde 2001 y no se haya hecho nada. Marca un precedente en cuánto hay gente que estaba al tanto de lo que ocurría. Y no teníamos conocimiento de que la pareja del fiscal haya sido asistente social del hogar en los años que ocurrieron abusos, ni que la abogada asistente de fiscalía hubiese defendido a la Obra con anterioridad, pero evidentemente ahora haremos saber nuestras aprensiones. Aparecen como conexiones también a investigar -dice Rolando Melo, director del Sename.

En 2006 el organismo sumarió a Sibilla Fernández y Andrea Monsalve, las dos funcionarias encargadas de hacer las fiscalizaciones en terreno a los hogares con subvención en la XI Región. En ese documento, de más de 500 páginas, la repartición pública acepta sus responsabilidades:

“Desde 2000 hasta la fecha hubo indicios de posibles situaciones de abuso o maltrato que habrían afectado a niños del hogar, que no fueron detectados y tratados a tiempo”.

La psicóloga y la asistente social se defendían en el texto diciendo que el problema de la fiscalización era estructural: había orientaciones, pero no un reglamento claro que seguir para detectar los abusos. Argumentan que la falta de personal impedía hacer un seguimiento más exhaustivo. Fueron sancionadas con una medida de censura y una anotación de demérito, el único fallo que existe en todo el caso. Ambas trabajan aún en el Sename de Coyhaique.

El 13 de abril de este año, consultado por “Sábado”, el fiscal González confirmó que la investigación estaba archivada ante falta de pruebas. Una semana después había decidido reabrirla, luego de 19 meses.

-Lo hicimos por si hubiesen niños dispuestos a dar nuevos antecedentes que pudiesen ser relevantes. No estoy de acuerdo que exista una sensación de impunidad, la investigación se encuentra ahora vigente.

-¿Por qué a los religiosos que aparecían acusados ni siquiera les tomaron declaración? Uno ya está fuera de país.

-Los relatos son un medio de prueba, que requieren ser contrastado con otros medios de prueba. Si aparecen nuevos antecedentes, y es pertinente tomarles declaración, se agotarán las instancias para hacerlo.

Carlos Almonacid Almonacid pasó años escuchando lo mismo en las heladas noches del Hogar San Luis: camas crujiendo, gemidos y llantos.

-Me tapaba la cabeza, tiritando, esperando que no me tocara a mí. Nadie sabe lo que es eso, lo angustioso que se hace. Uno es chico, no tendría que pasar por cosas así.

Un día, como consta en el expediente policial, un compañero mayor se metió en su cama. Comenzó a manosearlo, le bajó los pantalones e intentó abusarlo. Carlos gritó y entró una tía, que retó a ambos y mandó a al agresor a su cama.

Carlos tiene 23 años, trabaja en la construcción. Está casado. Sus hermanos han estado detenidos, uno incluso por homicidio. Él lleva varios años sin pelear. La última vez fue en Villa O’Higgins en 2007, pocos meses después que naciera su primera hija. Se encontró de frente con el joven que trató de violarlo. Sintió los mismos calores de su adolescencia: lo golpeó en el piso por varios minutos hasta que lo dejó inconsciente. Pensó en seguir, en acabarlo, pero se aguantó.

-Menos mal: sólo me hubiese cagado más la vida.

Esa noche se le empezó a pasar la rabia.

Hoy casi no tartamudea. 
___________

Colaboró Ana Callejas

FUENTE: Revista El Sábado, El Mercurio

 

Comparta este Artículo en sus Redes Sociales

3 comentarios para “Reportaje denuncia brutales abusos en hogar de Coyhaique: es hora de reaccionar”

  • francisco:

    lo mas triste de esto que el gobierno sabiendo de estos casos aun nombran a la señora Andrea Monsalve como Directora regional de una institución que trabaja con niños como fundación integra, para lo cual no se encuentra capacitada para ejercer cargo alguno pero hacen vista gorda a ello, no se como trabaja con los niños o que moral tiene, si esta es la manera de hacer justicia mejor no tengamos jueces.

  • carola:

    me da mucha rabia que tanto cura o aspirante a sacerdote no salgan del closet,no son todos pero esta comprobado que son los más,tienen que definir su sexualidad y no esconderse tras de una sotana,lo mismo para las monjitas ,que labores hacen aparte de rezar,y mas de alguna ser una lesbiana oculta ,sean como la madre teresa de calcuta que por lo que se veía siempre estaba con el pobre,el hambriento el mas desvalido y no estaba enclaustrada no sabiendo nada del mundo,curas y monjas que no lo son ,sean homosexuales o lesbianas felices y los sacerdotes y monjitas por vocacíón y amor a DIOS y al prójimo,cuiden a sus pares que ni los pobres ,desvalidos los ricos etc somos dios DIOS es único

  • Angelica Aranda:

    Y pensar que tantos niños atormentados pasaron y pasan por nuestras aulas y que la sociedad los aisla de sus padres para “protegerlos de los abusos” y son abusados igualmente por quienes dicen ser cristianos y representantes de Dios.
    La impotencia y el sentirse de manos atadas son dos sentimientos que afloran, pero está la posibilidad de siempre hacer algo para que no se vuelva a repetir ,hacer justicia y castigar severamente a los culpables con sentencias ejemplarizadoras para que otros lo piensen dos veces antes de cometer sus crímenes.

Deja un comentario

*

ACHNU Bío-Bío cumplió 15 años de trabajo en la Octava Región

ACHNU Bío-Bío cumplió 15 años de trabajo en la Octava Región

Dentro del marco de celebración se organizaron diversas actividades que incluyen la visita a los jardines infantiles y dos seminarios en conjunto con universidades de la región.              En sus 15 años de trabajo, La Dirección Regional del Bío-Bío de la Asociación Chilena pro Naciones Unidas, ...

Leer más

ACHNU saluda a la Comisión sobre los Derechos del Niño

ACHNU saluda a la Comisión sobre los Derechos del Niño

La Corporación Chilena pro Naciones Unidas, en sintonía con su misión, visión y valores, apoya completamente lo exigido por La Comisión sobre los Derechos del Niño al Estado del Vaticano, en su labor de detener el ocultamiento y encubrimiento de sacerdotes pederastas. A pesar de que el Estado Vaticano ratificó la ...

Leer más

Con alta participación concluyó el Congreso de Niñez y Políticas Públicas

Con alta participación concluyó el Congreso de Niñez y Políticas Públicas

La primera versión del encuentro latinoamericano contó con más de 450 participantes quienes coincidieron en la importancia de abrir el debate de la infancia más allá de la academia. La jornada de clausura se destacó por la declaración pública elaborada por niños y niñas participantes de la ROIJ de diferentes ...

Leer más

ACHNU Insta a las autoridades a resguardar y proteger la niñez del Pueblo Mapuche

ACHNU Insta a las autoridades a resguardar y proteger la niñez del Pueblo Mapuche

A partir de lo publicado en el informativo Mapuexpress y replicado por el diario de la Universidad de Chile, ACHNU expresa su profundo rechazo a los últimos actos de vulneración de los derechos primordiales de niños, niñas y adolescentes pertenecientes a la etnia Mapuche acontecidos el miércoles 8 de enero ...

Leer más

1er Congreso Latinoamericano de Niñez y Políticas Públicas

1er Congreso Latinoamericano de Niñez y Políticas Públicas

El objetivo del encuentro es convertirse en un espacio de debate entre los principales actores involucrados en la implementación de las políticas públicas relacionadas con la Ñiñez en toda la región. Para ello, contará con la participación de expositores chilenos como de otras nacionalidades. El encuentro se realizará en Santiago ...

Leer más

TWITTER
CALENDARIO
junio 2011
L M X J V S D
« may   jul »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  
Instituciones aliadas
Observatorio ninez y adolescencia
Niñez y Políticas Públicas
UNICEF
Proyecto Ley de Protección de Infancia
SENAME
Novasur CNTV