Un millón de niños en Chile experimenta algún tipo de pobreza

By | Noviembre 3, 2015

Con una masiva asistencia de público, el Observatorio Niñez y Adolescencia lanzó el jueves 29 de octubre su tercer informe “Infancia Cuenta en Chile 2015” en el Salón Ignacio Domeyko de la Casa Central de la Universidad de Chile.

Al igual que en sus versiones anteriores, el documento, que tiene como objetivo monitorear el cumplimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes, continúa arrojando datos preocupantes. Ver informe aquí

A pesar los avances en materia de infancia, actualmente un millón de niños, niñas y adolescentes experimentan algún tipo de pobreza, lo cual equivale a que uno de cada cuatro niños es pobre en nuestro país. Estas cifras están concentradas principalmente en la primera infancia, siendo los menores de 5 años el sector más vulnerable de la población.

Asimismo, los datos sobre el acceso a la educación están lejos de ser alentadores. Nuevamente la primera infancia es la más afectada, ya que siete de cada 10 niños y niñas no están matriculados en jardines infantiles. Este hecho es preocupante para el Observatorio porque el acceder a la educación parvularia representa una posibilidad de aprendizajes sociales, culturales, emocionales e intelectuales.

El lanzamiento contó con la presencia de Estela Ortiz, Secretaria Ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia, y Raúl Atria, Vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile. Además, comentaron el informe Osvaldo Torres, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Central; Juan Cristóbal Moreno, Jefe de la División Observatorio Social de la Subsecretaría de Evaluación del Ministerio de Desarrollo Social; y Sebastián Carrasco, Oficial de monitoreo y Evaluación de UNICEF Chile y miembro del Consejo Asesor del ONA.

La nueva forma de medir la pobreza

Una de las particularidades que tiene el informe “Infancia Cuenta en Chile 2015” es que trabaja sobre los índices de pobreza multidimensional, una nueva medición realizada por la Encuesta Casen 2013 que considera la cantidad e intensidad de carencias en ámbitos como trabajo y seguridad social, salud, educación y vivienda. De este modo, no solo hay un análisis en cuanto a ingresos, sino frente a otras temáticas que constituyen derechos fundamentales para los niños, niñas y adolescentes de Chile.

“Esta distinción sirve para entender que hay varios tipos de pobrezas y que muchas veces los análisis que se hacen solo sobre datos monetarios ocultan otras carencias que también generan vulnerabilidad social. Por ejemplo, en algunas regiones del norte del país la pobreza multidimensional es muy superior a la pobreza por ingresos”, comentó Daniela Díaz, miembro del Consejo Ejecutivo del ONA, durante el lanzamiento.

Esta medición ha confirmado los elevados niveles de desigualdad que existen en la sociedad chilena. El análisis de acuerdo a las comunas indica que aquellas calificadas como “más favorecidas” duplican en ingresos per cápita a las llamadas “menos favorecidas”. En tanto, las comunas rurales poseen altas tasas de embarazos adolescentes.

Respecto al análisis por macro zonas, Díaz señaló que “en la zona norte las principales carencias tienen que ver con vivienda. Tanto en la zona sur como en la zona central el problema es el ingreso y la pobreza. Mientras que en la zona metropolitana se concentran altos índices de denuncia sobre violencia sexual, lo cual puede estar relacionado a que en lugares urbanos hay más condiciones para hacer estas denuncias”.

Los niños y niñas como sujetos de derechos

Para la realización del informe, el ONA toma los datos proporcionados por el Estado y los analiza desde una perspectiva de derechos. Sin embargo, señala que hay una gran cantidad de información que no existe, principalmente aquella que da cuenta del nivel de autonomía de la infancia y adolescencia. Es decir, no hay datos sobre la participación social de niños y niñas, lo cual indica que Chile no tiene una preocupación real por medir y promover el ejercicio de derechos desde la infancia.

“Compartimos la observación del Alto Comisionado de la ONU en materia de derechos y creemos que es necesario acelerar la producción de un sistema de monitoreo que entregue datos más precisos y permita hacer un análisis más acabado sobre la infancia en nuestro país, sobre todo si consideramos que un 25% de los niños y niñas de Chile vive en condiciones de pobreza”, sostuvo Díaz.

Estela Ortiz también se refirió a este tema, agregando que invertir en infancia es fundamental para ser una sociedad desarrollada. “Aún no logramos que este país comprenda que no es posible poner fin a las inequidades si no ponemos a los niños y las niñas en el centro como ciudadanos que aportan y sujetos de derechos”.

Acerca del Observatorio Niñez y Adolescencia

El Comité Ejecutivo del Observatorio está conformado por la Asociación Chilena Pro Naciones Unidas, ACHNU; el Diplomado Niñez y Políticas Pública Dpto. de Antropología FACSO – Universidad de Chile; la Fundación Maristas para la Solidaridad Internacional Chile, FMSI; y FACSO Universidad Central.

Y el consejo asesor está compuesto por UNICEF; Fundación San Carlos de Maipo; y Asociación Chilena de Municipalidades.