¿Cómo sobrellevar mejor una cuarentena con niños, niñas y adolescentes?

By | Noviembre 20, 2017

La cuarentena, orientada a disminuir el número de contactos, nos enfrenta a otros desafíos, más que nada psicológicos. Las condiciones de encierro acarrean aumentos en la irritabilidad, el estrés y las tensiones familiares. En relación con la población infanto-juvenil, y cómo relacionarse con ellos en situaciones como éstas, es bueno tener en cuenta algunas recomendaciones, las que deben aplicarse con criterio, adecuándolas de manera flexible a las diferentes edades de los involucrados y sus condiciones concretas de vida. No será lo mismo en un departamento, en un entorno urbano o en una extensión de tierras del sector rural, etc.

Aquí, algunos videos para sobrellevar de mejor manera esta cuarentena

Para Joseph Bandet, psicólogo, Magíster en psicología clínica, Dr. en psicoanálisis y  Asesor de ACHNU, es fundamental explicar a los niños que se trata de una medida transitoria, preventiva; que es adecuado y correcto mantener y relacionarlo con el cuidado a la salud. “Básicamente los niños son más emotivos y tienen déficit en la disponibilidad de criterios: no tienen cómo saber si este “encierro” es momentáneo o no. Por lo tanto, es muy importante ayudarlos a expresar estas ideas que muchas veces se expresan en síntomas como insomnio o “regresiones”; es decir, vuelven a funcionar como lo hacían en una etapa previa de su desarrollo”, señala Bandet. En general hay que acoger este tipo de comportamientos sabiendo que normalmente desaparecerán toda vez que sus padres estén tranquilos y que disminuya la tensión general. Asimismo, “en todo momento hay que aclarar que las clases se retomarán, que en un tiempo volverán a jugar con sus amigos y que esto no va a ser “para siempre”, junto con organizar rutinas familiares que incluyan trabajo, recreación, actividad física, estudio, etc”, aconseja el psicólogo.

Un tema muy delicado tiene que ver con el abuso infantil, que en situaciones como éstas tiende a aumentar debido al hacinamiento y a que los padres suelen estar preocupados de resolver otros temas, generalmente laborales, y delegan el cuidado de los hijos a familiares “de confianza”. Para Bandet, “se deben aumentar las precauciones, por ejemplo, formando equipos mixtos de cuidado y escuchar a los niños si cambian su comportamiento, se aíslan o caen en mutismos”.

Respecto a los adolescentes es necesario respetar sus espacios de independencia, permitir que se “encierren” y no forzarlos a la convivencia familiar. “Los adolescentes necesitarán mantenerse conectados a través de redes sociales, porque para su vida emocional, lo más relevante son sus grupos de pares”, señala el psicoanalista. “Aunque ellos parezcan seguros necesitan tener criterios claros de parte de sus padres, pues la rebeldía natural de esta etapa puede hacerlos desoír las recomendaciones de aislamiento, lavado de manos, o de evitar los saludos con besos”, así es necesario sostener reglas mínimas de aseo y aislamiento, pero respetando la intimidad: ese será el desafío que cada cual implementará según su criterio.

Finalmente, Bandet es claro en señalar que “esta no es la primera crisis de salud que hemos experimentado, ni la última”. Aunque el funcionamiento psicológico habitual en situaciones de crisis, es la conocida “visión de túnel” que nos hace creer que todo esto es único e inaugural, ha habido muchas situaciones de crisis en nuestra historia; terremotos, aluviones que hemos podido sortear. “Esta nueva amenaza pasará, así como han pasado todas las otras y esa convicción nos debe acompañar en todo momento”.