Niños y niñas en situacion de calle, Peñalolén

Niños y niñas en situacion de calle (NISICA), es un programa que tiene por objetivo contribuir a poner término a la situación de vida callejera de niños, niñas y jóvenes, adoptando medidas que aseguren su protección y bienestar por parte de familiares o adultos responsables

¿CUÁL ES EL OBJETIVO A ALCANZAR POR EL PROYECTO?

Lograr la efectiva protección de niños, niñas y jóvenes que se encuentran en situación de calle y contribuir al proceso reparatorio de aquellos afectados por grave vulneración de sus derechos, entregando también herramientas que permitan a sus familias asumir su rol protector y normativo.

¿DÓNDE SE IMPLEMENTA LA PROPUESTA?

Según los términos dispuestos por el Servicio Nacional de Menores (Sename), este proyecto tiene como su territorio de acción las comunas de Peñalolén, La Florida y la Región Metropolitana.

METAS PRESUPUESTAS DEL PROYECTO

• Lograr la resignificación de la experiencia de vulneración que lleva a los niños, niñas y jóvenes a estar en situación de o en la calle.

• Desarrollar y/o potenciar en la familia o adulto responsable las habilidades parentales y el vínculo familiar.

• Articular y coordinar los dispositivos locales y sectoriales según requerimientos de atención de los niños, niñas y jóvenes.

• Potenciar los recursos personales en pos de la autonomía y vida independiente de los jóvenes  que carecen de red de apoyo.

¿DÓNDE Y CÓMO PUEDE ACCEDER A NISICA?

El proyecto considera el ingreso de niños, niñas y jóvenes por medio de derivación de la red Sename, red local intersectorial, derivaciones de Tribunales de Familia e ingresos vía espontánea y en recorridos de calle.

IMPORTANTE…

Muchas de las dificultades que ha enfrentado la política pública han estado directamente vinculadas a los problemas que presenta la definición del perfil de niños, niñas y jóvenes en situación de calle y su consiguiente conceptualización, limitando tanto la mirada como las alternativas de acción de quienes están encargados de diseñar políticas públicas enfocadas a este sector. Dicha dificultad surge debido a que el concepto “Niños en Situación de Calle” se refiere a una población que se caracteriza por encontrarse en un proceso continuo y gradual de transición respecto a la situación de vivencia de calle, dependiendo principalmente del vínculo que mantiene con su familia, así como del tiempo que se estimaba podía durar su situación. De esta forma, los clasifica en dos grandes grupos:

  • Niños, niñas o jóvenes  que mantienen un vínculo con la familia (padres/madres u otros), pero que pasan gran parte del tiempo en la calle, desarrollando actividades de sobrevivencia y vinculación social. Dichos niños, niñas  y jóvenes son los denominados “niños, niñas y jóvenes en la calle” y su situación era concebida como transitoria en el tiempo; y,
  • Niños, niñas o jóvenes que definitivamente han pasado a vivir en la calle y pierden el vínculo con su familia y a quienes se les denomina “niños y niñas de la calle”, quienes cargaban con un mayor nivel de daño y cuya situación era concebida como de larga duración.

Desde NISICA proponemos una reconceptualización de dicho fenómeno como “Niñas, niños y jóvenes callejeros”. Con este concepto, pretendemos reconocer lo cambiante de su situación y las serias dificultades existentes al momento de establecer con total claridad un perfil de niños, niñas y adolescentes y sus diversas formas de habitar la calle, tanto en términos de temporalidad, como de gravedad de su situación y las vulneraciones de derechos de las que son víctimas.

Así, esta forma de conceptualizar permite también centrar la mirada en las características de los territorios donde los niños, niñas y jóvenes se desenvuelven, visualizando con esto las condiciones específicas de cada uno de los territorios y la forma particular en la que dichas características influyen en la ocurrencia del fenómeno y la experiencia de vida de cada uno de los que enfrenta dicha situación.

Las formas de actuar, desde la política pública, deben considerar sus condiciones de calle, es decir como niñas, niñas y jóvenes cuyas experiencias vitales se despliegan en este espacio. Reducir la intervención social a aquellos que en un momento de su trayectoria están viviendo en una caleta durante una cantidad arbitraria de tiempo, limita su efectividad, pues por lo general los niños, niñas y jóvenes que enfrentan esta situación conviven en diferentes espacios, poseen una gran movilidad y demandan una sistemática intervención en el tiempo.

La reconceptualización de esta realidad social debe llevar a redirigir el esfuerzo de las políticas sociales centrando la mirada en las múltiples relaciones que los niños, niñas y jóvenes establecen. Descartar un segmento de los niños, niñas y jóvenes, de la acción de las políticas específicas, puede llevar a dejar en la exclusión a un grupo de ellos con altos niveles de socialización callejera y que viven en una situación constante de vulneración de derechos y de franca exclusión. El abandono de unos por priorizar a otros, abre el espacio a que se inviertan esfuerzos sobre un grupo social que en su complejidad no coincide con la categoría construida, sino que más bien la desborda, lo que pone en cuestión, ya no solo dicha elaboración analítica sino, sobre todo, las definiciones con que ha operado la política pública en este ámbito.

Director:

Eduardo Pando Escalona

Teléfono: 856) 2 2298 2390

Correo: eduardopando@achnu.cl

Proyecto financiado por:

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